

En Espaldaterapia te ayudamos a comprender mejor tu dolor y a recuperar movimiento, fuerza y capacidad mediante ejercicio terapéutico, educación y un plan adaptado a ti.
Comprende tu dolor · Recupera tu capacidad · Vuelve a confiar en tu espalda

«He probado de todo y el dolor vuelve»
Has probado masajes, agujas, corrientes, medicación u otros tratamientos. Quizá has mejorado durante un tiempo, pero las molestias han vuelto.
«Me han dicho que tengo una hernia, protrusión, artrosis o desgaste»
Tienes un diagnóstico, pero sigues sin tener claro qué puedes hacer, qué deberías evitar y hasta dónde puedes llegar.
«¿Y si el ejercicio me perjudica?»
Quieres empezar a moverte o entrenar, pero tienes dudas sobre qué ejercicios hacer, si puedes trabajar fuerza o qué significa que aparezca dolor mientras entrenas.
«He dejado de hacer cosas»
Has ido evitando determinadas actividades por miedo a empeorar o hacerte daño.
«¿Será por la edad?»
Quizá has empezado a pensar que tu espalda está desgastada, que es frágil o que tendrás que acostumbrarte a vivir con determinadas limitaciones.
«Quiero hacer ejercicio, pero no sé por dónde empezar»
Sabes que mantenerte activo puede ayudarte, pero necesitas saber qué hacer, cuánto hacer y cómo progresar.
El dolor de espalda no depende únicamente de lo que ocurre en tus músculos, articulaciones o discos intervertebrales.
También pueden influir factores como el estrés, el descanso, las experiencias anteriores, el miedo al movimiento, las creencias sobre el dolor y nuestra condición física.
Por eso, tener una hernia discal, artrosis o cambios degenerativos en una prueba de imagen no significa necesariamente que sean la causa de tu dolor ni que tu espalda sea frágil.
Comprender tu situación de forma individual es el primer paso para encontrar el camino más adecuado para ti.

En Espaldaterapia no nos centramos únicamente en dónde te duele. Queremos entender qué está influyendo en tu problema y qué necesitas para volver a avanzar.
Cada espalda tiene una historia y cada persona necesita un camino diferente.
Tu espalda necesita recuperar capacidad, no tener miedo al movimiento.
Diseñamos un programa adaptado a tu situación, tus objetivos y tu nivel actual, trabajando movilidad, fuerza, funcionalidad y aquellas capacidades que necesites para recuperar las actividades importantes para ti.
Entender lo que te ocurre también forma parte del tratamiento.
Te ayudaremos a comprender mejor tu dolor, interpretar las sensaciones que aparecen durante el ejercicio y saber cómo actuar ante ellas.
El objetivo es que tengas menos dudas y más herramientas para tomar decisiones sobre tu espalda.
No se trata de darte una tabla de ejercicios y dejarte solo.
Revisaremos tu evolución y adaptaremos el programa según tu respuesta, tus objetivos y las dificultades que vayan apareciendo.
Porque lo que necesitas hoy probablemente no será lo mismo que necesitarás dentro de unas semanas.
Todo empieza con una valoración individual.
Hablaremos sobre tu problema, cuánto tiempo llevas con él, qué has probado, cuáles son tus dificultades actuales y, especialmente, qué actividades quieres recuperar o mejorar.
Cuando sea necesario, valoraremos también determinados movimientos y capacidades físicas.
No todas las personas con dolor de espalda necesitan lo mismo.
A partir de la valoración estableceremos unos objetivos y diseñaremos un programa acorde con tu situación y tus posibilidades.
Sabrás qué hacer, cómo hacerlo y por qué lo estás haciendo.
El programa irá evolucionando contigo.
Trabajaremos las capacidades que necesites y aprenderás a interpretar las sensaciones que puedan aparecer durante el proceso y cómo actuar ante ellas.
El objetivo es que recuperes herramientas que te permitan gestionar mejor tu espalda y mantenerte activo a largo plazo.

Fisioterapeuta y creador de Espaldaterapia.
Llevo desde 2008 trabajando como fisioterapeuta, y una parte importante de mi trayectoria ha estado vinculada al ejercicio terapéutico y a la Escuela de Espalda.
Pero mi interés por este campo no es únicamente profesional.
Yo también sé lo que significa tener dolor de espalda y, sobre todo, dejar de confiar en ella.
Durante años tuve episodios de dolor lumbar. Aunque practicaba deporte, las molestias aparecían de vez en cuando y, en algunas ocasiones, llegaba a quedarme bloqueado simplemente al agacharme para atarme las zapatillas.
Tras acudir al traumatólogo y realizarme una radiografía, recibí un diagnóstico de dolor lumbar, escoliosis lumbar y pinzamiento L5-S1. El tratamiento indicado fueron ejercicios abdominales y analgésicos.
El tiempo pasaba y los episodios seguían apareciendo. Pero había cambiado algo menos visible:
Ya no me sentía seguro de mi espalda.
Al terminar la universidad realicé formaciones en Pilates, ejercicio terapéutico… y descubrí diferentes formas de moverme y ejercicios con los que me encontraba mejor.
Poco a poco las molestias desaparecieron y, sobre todo, volví a sentir confianza en mi espalda.
Esa experiencia, junto con mis años trabajando como fisioterapeuta, ha influido en mi forma de entender la recuperación:
No se trata únicamente de que te duela menos. Se trata de recuperar capacidad, confianza y herramientas para volver a hacer las cosas que son importantes para ti.
De esa manera de entender la fisioterapia nace Espaldaterapia.
Tienes dolor de espalda desde hace tiempo o episodios que vuelven una y otra vez.
Quieres volver a hacer ejercicio, trabajar, viajar, jugar con tus hijos o realizar tus actividades cotidianas con mayor confianza.
Te han diagnosticado una hernia, protrusión, artrosis u otros cambios en tu columna y no tienes claro qué puedes hacer.
Has probado diferentes tratamientos, pero necesitas algo más que un alivio temporal.
Quieres aprender a utilizar el ejercicio y participar activamente en tu recuperación.
Buscas únicamente un tratamiento pasivo.
Esperas una solución inmediata sin participar en el proceso.
Buscas simplemente una tabla genérica de ejercicios.
En Espaldaterapia no queremos darte ejercicios sin más.
Queremos que entiendas qué estás haciendo, por qué lo estás haciendo y que tengas cada vez más herramientas para manejar tu espalda.
Recibirás un cuestionario previo para conocer mejor tu problema, tus antecedentes, qué tratamientos has probado y qué actividades te gustaría recuperar.
Mediante una videollamada profundizaremos en tu caso y, cuando sea necesario, observaremos movimientos, ejercicios o pruebas para conocer tu situación y tus capacidades actuales.
Estableceremos unos objetivos y te explicaremos por dónde empezar. Si consideramos que podemos ayudarte, te propondremos un seguimiento con un programa de ejercicio personalizado, que iremos adaptando según tu evolución.
La distancia cambia la forma de comunicarnos, pero no el objetivo: ayudarte a recuperar capacidad, confianza y autonomía
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No necesariamente. Muchos ejercicios pueden realizarse en casa con poco material.
Durante la valoración tendremos en cuenta los recursos de los que dispones y adaptaremos el programa a tus posibilidades.
A medida que avances, puede llegar un momento en el que sea interesante disponer de mayores cargas para seguir progresando. En ese caso, acudir a un gimnasio puede ser una buena opción para ampliar las posibilidades de entrenamiento.
Dependerá de tu situación y de los objetivos que establezcamos.
En muchos casos podemos empezar utilizando tu propio peso corporal y material sencillo como bandas elásticas, mancuernas o incluso objetos que tengas en casa, como botellas o garrafas de agua.
Lo importante no es disponer de mucho material desde el principio, sino utilizar una carga adecuada y poder progresarla poco a poco según tus capacidades y objetivos.
No es necesario que compres ningún material antes de la valoración. Primero conoceremos tu situación, los recursos de los que dispones y tus objetivos. A partir de ahí, adaptaremos los ejercicios y te orientaré sobre el material que pueda resultarte útil para seguir progresando.
Sí. El ejercicio forma parte del tratamiento, pero el tipo de ejercicio y la carga deben adaptarse a la situación de cada persona.
Dependiendo del momento en el que te encuentres y de tus síntomas, podemos empezar desde ejercicios suaves de movilidad y movimientos sencillos hasta progresar hacia ejercicios de fuerza y cargas cada vez mayores.
No existe un ejercicio ni una intensidad adecuada para todo el mundo. Por eso tendremos en cuenta tu situación, tus capacidades y tus objetivos para decidir por dónde empezar y cómo progresar.
Tener una hernia, protrusión, artrosis u otros cambios en una resonancia o radiografía no significa automáticamente que tengas que dejar de moverte o renunciar a determinadas actividades.
El objetivo no es únicamente reducir las molestias, sino ayudarte a recuperar las actividades que son importantes para ti.
Llevar mucho tiempo con dolor no significa necesariamente que no puedas mejorar.
En los problemas persistentes pueden intervenir diferentes factores y cada persona evoluciona de manera distinta.
Por eso no queremos prometerte resultados ni plazos concretos sin conocer tu caso.
Nuestro objetivo será identificar qué capacidades puedes recuperar y qué podemos empezar a cambiar desde tu situación actual.
Que un ejercicio te produzca dolor o molestias no significa necesariamente que estés dañando tu espalda, pero tampoco queremos que ignores lo que estás sintiendo.
Las sensaciones que aparecen durante el movimiento pueden depender de muchos factores y es importante aprender a interpretarlas.
Durante el proceso te ayudaremos a distinguir qué molestias pueden ser tolerables y cuándo conviene modificar un ejercicio. Podemos adaptar la carga, la intensidad, el recorrido del movimiento, el número de repeticiones o la progresión según tu situación y tu respuesta.
El objetivo no es entrenar soportando dolor a cualquier precio, sino encontrar un nivel de ejercicio que puedas tolerar y progresar de forma gradual, recuperando capacidad y confianza en el movimiento. Y sobre todo que aprendas progresivamente qué hacer cuando aparezcan molestias, en lugar de tener que abandonar cualquier actividad cada vez que notes algo.
La valoración fisioterapéutica no depende únicamente de una exploración manual.
Antes de la sesión conoceremos tu historia mediante el cuestionario y, durante la videollamada, profundizaremos en tus síntomas, antecedentes, actividades, preocupaciones y objetivos.
También podremos observar determinados movimientos, tareas o ejercicios y valorar diferentes capacidades cuando sea necesario.
Con toda esa información podremos decidir si el formato online es adecuado para tu caso y establecer los siguientes pasos.
También puede ocurrir.
Si durante el proceso encontramos información que haga recomendable una exploración presencial, una valoración médica u otro tipo de atención, te lo indicaremos.
Trabajar online no significa intentar tratarlo todo a distancia. Parte de una buena valoración consiste también en reconocer cuándo necesitas otro tipo de atención.
Al terminar tendremos una visión mucho más clara de tu situación y de los objetivos que quieres conseguir.
Si consideramos que podemos ayudarte, te explicaremos cómo podemos continuar y qué tipo de seguimiento puede adaptarse mejor a tu caso.
No queremos que contrates un proceso que no necesites. Primero queremos conocer tu situación.
El tiempo necesario para notar mejoría puede variar mucho de una persona a otra. Dependerá de diferentes factores, como tu situación inicial, el tiempo que llevas con el problema, tus capacidades actuales y cómo respondas al tratamiento.
Algunas personas pueden empezar a notar cambios en las primeras semanas, mientras que otras necesitan más tiempo. Además, mejorar no significa únicamente tener menos dolor: también puede ser recuperar movilidad, fuerza, confianza o volver a realizar actividades que antes evitabas.
Durante el proceso iremos valorando tu evolución y adaptando el programa según tus necesidades, ayudándote a trabajar con objetivos realistas y una progresión adecuada.
Es normal tener dudas, especialmente si llevas tiempo con dolor de espalda, has probado diferentes tratamientos o no sabes muy bien por dónde empezar.
No necesitas tener todas las respuestas antes de dar el primer paso. Precisamente para eso está la valoración inicial: para conocer tu situación, escuchar tus preocupaciones, entender qué actividades te gustaría recuperar y valorar cómo podemos ayudarte.
Si consideramos que Espaldaterapia puede ayudarte, te explicaremos qué opciones tienes para comenzar y cómo podemos trabajar juntos.
El primer paso no es hacer más ejercicios, sino descubrir qué necesitas para volver a avanzar.
Quizá llevas tiempo adaptando tu día a día al dolor, evitando determinados movimientos o preguntándote qué puedes y qué no puedes hacer.
El primer paso es saber desde dónde empiezas y qué necesita tu espalda para avanzar.
¿Tienes alguna duda antes de reservar?
Cuéntanos en qué podemos ayudarte. Te responderemos lo antes posible.
Fisioterapia · Ejercicio terapéutico · Educación en dolor
Fisioterapeuta colegiado nº 3.055